El día de hoy se llevó a cabo la presentación de los carteles de las corridas para la Feria del Migrante
Tlaltenango 2019-2020. En dicha rueda de prensa se encontraban en el presidium en representación de Casa Toreros el Director Operativo Pedro González Blancas, su Director Adjunto Fermín Spínola; y por parte del Municipio se encontraban el LEPG Miguel Ángel Varela Pinedo Presidente Municipal, el LEF Sergio Delgado Carrillo Presidente del Patronato y las candidatas a reina de la feria Hannia Tarín Escarcega, Yalitza Yamileth Márquez y Myriam Alessandra Navejas Haro.
Serán dos grandes festejos para esta Feria del Migrante Tlaltenango 2019:
Domingo 29 de Diciembre. Finito de Córdoba, Jerónimo, Ernesto Javier "Calita" y la presentación especial del niño prodigio del toreo Santiago López con ejemplares de la ganadería de La Concepción.
Jueves 2 de Enero. Andy Cartagena, Tarik Othón, Fauro Alói y los Forcados Mazatlecos con ejemplares de la ganadería de Guadiana.
Los festejos tendrán inicio en punto de las 16:00 hrs y los boletos podrán ser adquiridos por medio de la plataforma Boletea y en Presidencia Municipal.
¡La leyenda del más grande boxeador peruano Mauro Mina!
"Bombardero de Chincha"
A los quince años, Kito Ríos, técnico de la Liga de Boxeo de Chincha, le puso los guantes para que
enfrente a un camionero llamado Trala y a quien vence por puntos. Posteriormente es entrenado por José "Botija" Alejo, viajando con un equipo peruano a Chile, en gira donde ganó sus 5 peleas (3 de ellas por KO).
En 1953, con el entrenamiento de Otto Salas Proaño, se inicia en el boxeo profesionalmente a los veinte años derrotando al chileno Manuel Vargas. Después de algunas peleas en Lima, perdió por primera vez frente a Luiz Ignacio, en São Paulo.
En 1960, fue proclamado Campeón Sudamericano de Peso Liviano, un título que mantuvo hasta 1966. Bajo el entrenamiento de Joe De León, continuó peleando durante los años 60s enfrentando a Gregorio "Goyo" Peralta, Freddy Mack, Sugar Boy Nando, Guillermo Dutschmann, Henry Hank, etc. En 1963, venció al futuro campeón Bob Foster. Ya por ese entonces Mauro había sido proclamado campeón sudamericano de los semi-pesados y la prestigiosa revista "The Ring", lo ubicaba entre los diez mejores del mundo. Un dato curioso, fue su participación fotográfica por esos años de un álbum de Los Embajadores Criollos, titulado "Los Ídolos del Pueblo".
En 1965, Mauro Mina era el No.1 del ranking de la MBA y viajó a Estados Unidos, para enfrentar a
Allen Thomas. El ganador estaría listo para disputar el título de los semi-pesados frente al campeón Willie Pastrano, pero tuvo que retirarse debido a un desprendimiento de la retina en días previos a las peleas. Dicha lesión se produjo mucho antes, durante la pelea en la que Mauro venció al cubano Lino Rendón en Lima en 1962 y fue intervenido quirúrgicamente en una clínica de la capital en marzo de 1963. Su mánager Óscar Terán, había mantenido en secreto dicha operación por temor a que el chinchano perdiera la oportunidad de pelear por el título. La suerte, o la mala suerte de Mauro, estaba echada desde antes de poder pelear por la corona del mundo.
El 11 de noviembre de 1965, en Lima, Mauro Mina Baylón realiza su última pelea profesional venciendo por puntos al italiano Piero del Papa, con un récord de 58 peleas -52 ganadas (25 KOs), 3 perdidas y 3 empates-, se retira y convierte en preparador de box en su propio gimnasio en la Calle Los Paujiles en el Distrito de Surquillo, y además es recordado como el precursor de boxeo peruano. En su honor la compositora peruana Chabuca Granda, compuso el vals peruano Puño de Oro. En 1992, en reconocimiento por su extensa y fructífera carrera se los otorgaron los Laureles Deportivos, y la colonia peruana, radicada en los Estados Unidos, lo declaró como Gran Mariscal.
El 22 de mayo de 1993, sufrió un infarto no mortal y una semana después entró en estado de coma irreversible, falleciendo el 1 de junio de 1993, a las 6 de la tarde, a los 59 años de edad.
Feria del Señor de los Milagros; Román, oreja de peso
Juan Carlos Cubas, Diego Silveti y Román componían la segunda corrida de la Feria del Señor de los Milagros de Acho, en Lima. Se lidiaba un encierro de La Viña. Más de media entrada poblaba los tendidos.
“Embrujo” se llamaba el primero de la tarde, con 530 kilos, colorado, primero del lote de Diego Silveti, que confirmaba su alternativa. Humillaba de salida pero no repetía, ni tampoco apretó en el caballo. Le faltó un puyazo a un animal siempre con la cara alta. Silenciado el torero.
El segundo, para Juan Carlos Cubas, llevaba por nombre “Viajero”, número 5, con 532 kilos. Animal al que le cortó el peruano una oreja, tras una faena que comenzó por doblones obligando al animal. Le fue robando compases, y todo lo puso el torero ante un astado al que le faltó clase. Media estocada en el sitio y apéndice.
El tercero, de nombre “Forjador”, con 498 kilos, animal bajo, castaño de pelo y primero del lote de Román. Tomó los primeros lances de Román con recorrido, yendo con codicia al caballo, pero mostró debilidad en las patas y perdió las manos en los remates. Venido a menos en la muleta el astado, a pesar de su nobleza.
El cuarto, de nombre “Encendido”, con 526 kilo, número 54, salió abanto de inicio. Animal de poca humillación, salió suelto de la primera vara y mantuvo su tendencia a mansear. Distraído el astado, Cubas lo toreó bien y finalmente caló en el tendido. Mató de media estocada y cortó una oreja con protestas.
El quinto, para Diego Silveti, se llamaba “Regate”, número 55, con 552 kilos de pelo negro. Noble pero protestón fue el astado, con poca transmisión y desigualdad en la embestida. Comprometido el mexicano por explotar lo poco que tenía el animal, mató de estocada entera tardía en hacer efecto. Silencio.
Al sexto toro, Román le paseó una oreja. De nombre “Solapo”, número 34, de 487 kilos. Buena pelea hizo en el caballo, embistiendo con codicia y humillación, yendo de menos a más y creciéndose mucho en la faena de muleta. Transmitió el toro, matando de buena estocada entera el valenciano. Oreja.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Acho, Lima. Segunda de la feria del Señor de los Milagros. Corrida de toros. Más de media plaza.
Toros de La Viña.
Juan Carlos Cubas, oreja y oreja.
Diego Silveti, que confirmaba alternativa, silencio y silencio.
Román, silencio y oreja. Fuente; Carlos Castillo Alejos
Este jueves 7 de diciembre en el teatro de la paz de San Luis Potosí fue inaugurada la primera exposición de arte Taurino contemporáneo, “LA FIESTA BRAVA VISTA POR OJOS POTOSINOS”.
Tauromaquia Mexicana, estando al frente de ella el ganadero Manuel Labastida, reunió al ámbito más importante de la política y de la sociedad potosina.
Con el compromiso para la defensa de la FIESTA BRAVA.
Los expositores son Ricardo de la Torre, Guillermo Garcia Navarro, Isabel Garifas y Alfonso Narváez.
A esta inauguración asistieron del ámbito político y social más importante, también invitados de honor, los matadores de Toros Diego Silveti y Fermín Rivera, ambos pertenecientes a dinastías de Toreros muy importantes de nuestro país.
La exposición de pinturas y fotografías estará abierta al público hasta el próximo 17 de Diciembre.
Este evento cultural permitió hacer una pausa en la preparación de Silveti, quien realizó labores de campo, en la ganadería de Manuel Labastida previo a su participación en la corrida del próximo 16 en Huamantla.
La noche del pasado jueves, en el ruedo de la Plaza México, se presentaron los primeros siete carteles de la Temporada Grande 2017-2018, y que comenzará el próximo 19 de noviembre.
Mario Zulaica, Gerente Operativo de TauroPlaza México, fue el encargado de dar el mensaje de bienvenida a todos los presentes que se dieron cita en el ruedo del Coso de Insurgentes.
Estos son los primeros siete carteles:
Domingo 19 de noviembre.- Julián López “El Juli” mano a mano con Joselito Adame, con toros de la ganadería de Teófilo Gómez.
Domingo 26 de noviembre.- El rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza, Cayetano, Arturo Saldívar, y Leo Valadez, quien confirma alternativa. Los toros para rejones están por designar, y los de los toreros de a pie serán de Jaral de Peñas.
Domingo 3 de diciembre.- El rejoneador Jorge Hernández Gárate, y a pie, Enrique Ponce, Joselito Adame, y Octavio García “El Payo”, con toros de Teófilo Gómez, Julio Delgado, y El Vergel.
Domingo 10 de diciembre.- Sebastián Castella, Sergio Flores, Ginés Marín, y Luis David Adame con toros de Xajay.
Domingo 17 de diciembre.- Andy Cartagena, Fermín Rivera, Juan Pablo Sánchez, con toros de Rancho Seco, y Torreón de Cañas.
Lunes 25 de diciembre.- Fabián Barba, Antonio Romero, y Gerardo Adame, con toros de Rancho Seco.
Lunes 1 de enero.- Emiliano Gamero, Luis Pimentel, y Sebastián Torre, además actuarán los Forcados Mazatlecos en mano a mano con los Portugueses de Alcochete. Lidiarán toros de San Marcos.
Juan Arturo Torreslanda presentó el cartel para la vuelta a los ruedos de José Tomás que, tal y como adelantó LA RAZÓN en su edición del pasado 5 de marzo, hará el paseíllo en la plaza de toros de Juriquilla (México) el próximo 3 de mayo, fecha en la que se despedirá de los ruedos, su compañero e íntimo amigo Fernando Ochoa.
José Tomás Román: «Mi hijo lleva mucho tiempo sin torear y lo necesita»
Miradas afiladas en el patio de cuadrillas. José Tomás y El Juli, frente a frente. El estreno del torero de Galapagar convirtió las calles pacenses en el metro neoyorquino en hora punta. La alfombra roja se desplegó en Badajoz desde pensiones, hostales y hoteles de cinco estrellas para inyectar más euros en un día que una película de Oscar. Compartía cartelera con un actor de máximo nivel, Julián López, y otro que no quiso ejercer de secundario, Juan José Padilla.
Los ojos de los rebosantes tendidos filmaron cada uno de los pasos del fenómeno de Galapagar. Espigado como un junco en el interior de su terno cobalto y oro, con el pelo encenizado y alguna tibia sonrisa dentro de su curtido rostro, saludó una grandiosa ovación junto a sus compañeros al desperezarse el paseíllo. Era el primero de su microtemporada de solo tres corridas.
Zurdazos del Prado
Nueve meses después de su (pen)último paseíllo en Barcelona, sus telas parieron un espectáculo excepcional. Bestial la serie de broche. Al natural. Zurdazos antológicos, dignos de enmarcar en el mismísimo Museo del Prado. Como cantó Moratín a Belmonte, ofrece arrogante el corazón que hiera, tirando de la embestida con una pureza cristalina, sin trampa ni cartón.
Antes había toreado sobre ambos pitones con la verdad por delante, siempre por encima de un toro con el que todo lo hizo el fenómeno madrileño. De aperitivo había trasladado el runrún a los tendidos cuando se echó el capote a la espalda y quitó por gaoneras de infarto. La espada, pese a caer algo desprendida, desató la pañolada y dio una apoteósica vuelta al ruedo con el doble trofeo.
El acabóse, a cámara lenta
Una oreja había paseado ya en su primero. José Tomás traía en este tardío arranque de temporada (demasiado breve) una lentitud pasmosa. Los antiguos decían «ars longa, vita brevis». Si el buen amor y el ritmo de las buenas cosechas es lento, el torero siguió la máxima a rajatabla. ¡No se puede torear más despacio! Si la arena de los relojes dejó de deslizarse con el capote en ese quite en el que combinó un mixto de chicuelinas y delantales, con estatuarios de idéntico corte aquello fue el acabóse. Todo a cámara lenta. Brotaron luego los derechazos con la muleta adelantada -algunos con ella más retrasadita-, conduciéndolos hasta la cadera o hasta donde el toro permitía, que no era ningún dechado de bravura precisamente. A izquierdas también se recreó hasta acabar con derechazos a pies juntos, engarzado a una espaldina y un pase de pecho de pitón a rabo. Regaló su cuerpo en la manoletinas, mientras escarbaba «Lechuguero», que no sirvió para sembrar una gran faena pero sí para ver la dimensión de este torero.
Arde la plaza
Si las miradas estaban centradas en JT, El Juli demostró por qué es máxima figura del toreo. Mucho mérito tenía torear con su grave lesión en el hombro. Igual le dio que los médicos desaconsejasen el esfuerzo, este héroe tiene raza para eso y más. Hasta con el brazo en cabestrillo hubiese toreado.
En medio del calor africano, ardió la plaza con chicuelinas de mano baja y ceñidísimas. Abelmontados molinetes nada efectistas y de toreo auténtico, en el prólogo de una importantísima faena. Midió a la perfección tiempos y distancias. Largo y profundo llevó el toro a derechas. «Tripulante» embestía con un ritmo excepcional y Julián lo toreó a la perfección. Todo por abajo, con poder y variedad. Las dos orejas fueron incontestables.
El graderío, blanca sábana
Si el madrileño encandiló con el bueno, también dio una lección con el más remiso a perseguir los engaños. Se puso en el sitio y con asombrosa técnica cuajó una faena rubricada con un volapié. El graderío se tornó en una blanca sábana y le recompensaron con otras dos orejas.
Un premio se llevó Juan José Padilla del cuarto, con el que se resarció tras la insulsa labor al primero, que humilló en el capote y cumplió en el caballo, pero luego se quedó cortito. Pisó más el acelerador con «Jaranero», al que recibió con vibrantes verónicas y frente al que arriesgó en banderillas. Qué mérito tiene medir las distancias con un parche en el ojo. El público agradeció el esfuerzo del Ciclón de Jerez, un auténtico tornado con muletazos rodilla en tierra y desplantes encorajinados en un capítulo que se convirtió en un largometraje.
Por la puerta grande se marcharon José Tomás y El Juli tras brindar una tarde de toreo auténtico, de toreo de ayer, de hoy y de siempre, en carne viva, de ese toreo doliente que desgarra las almas pero que da significado a la vida. Vivir sin torear no es vivir.