sábado, 14 de enero de 2012

La temporada taurina de Bogotá comenzó hoy con una novillada en medio de una polémica




Bogotá, 14 ene (EFE).- La temporada taurina de Bogotá comenzó hoy con una novillada en medio de una polémica sobre la continuidad de la llamada "fiesta brava", debate que encendió el nuevo alcalde de la capital, Gustavo Petro, al renunciar a su palco en la plaza.
Además de decidir el pasado viernes que estará vacío el palco de La Santamaría que los organizadores reservan a la máxima autoridad de la capital, Petro planteó modificar las corridas que desde hace siglos han fraguado una sólida afición en Colombia y usar el coso para celebrar "espectáculos de vida" y no de muerte.
"Es histórico. Es la primera vez que un político en Bogotá toma la situación de los animales como algo importante", afirmó hoy a Efe Eduardo Peña, el representante en Colombia de la organización ADI (Animal Defenders International), que persigue el fin de las corridas de toros y del uso de animales en circos.
El defensor recordó que la postura de Petro, un exguerrillero del M19 y quien asumió el cargo el primero de enero, responde a un pacto que suscribió durante su campaña electoral con grupos de protección a los animales, al augurar que su lucha proseguirá con "el corte presupuestal a corridas por parte del distrito".
"Sabemos que Petro seguirá luchando por los animales y tratará, de acuerdo con el pacto, de establecer centros de protección animal y por la prohibición de su participación en circos", aseveró.
Además, valoró la "voluntad política y administrativa" de otros políticos colombianos como el gobernador del departamento de Antioquia, Sergio Fajardo, quien también manifestó hoy al diario "El Espectador" su intención de retirar recursos dirigidos a financiar la "fiesta brava".
"Mientras sea responsabilidad mía, la Fábrica de Licores de Antioquia no tiene por qué estar en representación departamental apoyando la feria" de Medellín, la capital de Antioquia, donde se inicia la temporada el próximo 21 de enero y está considerada otro gran bastión taurino en Colombia.
Mientras tanto, el público acudió con normalidad a la bogotana plaza de La Santamaría para asistir a la novillada de la ganadería Cenicientos en la que debutan los matadores Juan Viriato, Luis Miguel Castrillón y Sebastián Cáqueza.
Algunos aficionados reivindicaron que la Constitución colombiana de 1991 avala la celebración de corridas de toros, en consonancia con las declaraciones del emblemático extorero colombiano César Rincón, quien ahora cría reses de lidia.
"Nosotros estamos bajo la legalidad de la Constitución Política colombiana, hay un reglamento taurino y estamos amparados", argumentó Rincón en una columna publicada en "El Espectador", en la que también defendió que la industria ganadera crea trabajo y la calidad de vida de un toro durante su cría.
La ganadería de Rincón, Las Ventas del Espíritu Santo, protagonizará el domingo la primera gran corrida de la temporada de Bogotá, en la que alternarán el colombiano Sebastián Vargas, el español Julián López "El Juli" y el francés Sebastián Castella. EFE

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